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Objetivo:

recuperar nuestros pueblos

Ahora que la tecnología lo permite, nos encontramos ante una oportunidad única para revitalizar la economía de nuestras zonas más despobladas gracias al trabajo en remoto. En esa línea, la Junta de Extremadura lanza su programa de ayudas para nómadas digitales que, como Soraya, quieran vivir en la región

«Como se vive en los pueblos, no se vive en las ciudades», afirma Soraya Cuesta, desde el pueblo de Torrecillas de la Tiesa, una población extremeña de 1.000 habitantes: «Aquí hay una paz, una tranquilidad… todo el mundo te conoce». 

La historia de Soraya antes de llegar a esta localidad es como la de tantos jóvenes que abandonan su hogar para irse a núcleos urbanos a empezar la universidad. Natural de Torrelavega (Cantabria), esta joven cursó sus estudios de biología en Alcalá de Henares. Allí, aunque estuvo «súper a gusto», también se sintió a veces algo sola, a pesar de estar rodeada de gente en la ciudad. 

En la actualidad, Soraya es directora técnica de The Sampling Solutions, una empresa acreditada para tomar muestras para laboratorios con implantación en toda España. Concebida como una empresa digital, su puesto le ha permitido poder trabajar en remoto desde donde desee.

«En Extremadura se vive muy bien, hay muy buena gente, se vive con mucha tranquilidad… Para mí ha sido una gran oportunidad»

Gracias a su vínculo familiar con Extremadura (sus abuelos son originarios de allí), esta profesional conoció el proyecto de la Junta de atraer a nómadas digitales como ella para vivir en alguna de las localidades que contempla el programa. Se trata de ayudas que pueden ascender hasta los 10.000 euros y que buscan a personas que quieran emprender una nueva etapa en su vida profesional y personal en tierras extremeñas. 

Enamorada de los recuerdos de sus veranos de pequeña, Soraya no se lo pensó dos veces y decidió mudarse y empadronarse en la casa que sus padres tenían en Torrecillas de la Tiesa,  en octubre del año pasado. Desde entonces, teletrabaja allí el 100% del tiempo gracias a una de estas ayudas.

«En Extremadura se vive muy bien, hay muy buena gente, se vive con mucha tranquilidad… Para mí ha sido una gran oportunidad», comenta. «Ha sido muy fácil, ya que ya tenía, por ejemplo, el certificado digital, lo que facilita mucho las gestiones, y pude acceder a la ayuda de 10.000 euros, lo que supone un importante ‘colchón’ económico para esta nueva etapa», celebra.

Fortaleciendo el talento regional

El caso de Soraya es un ejemplo del éxito que está teniendo el plan para la atracción y establecimiento de profesionales en la Comunidad Autónoma de Extremadura. Estas ayudas consisten en “subvenciones para la atracción y establecimiento en la Comunidad Autónoma de Extremadura de nómadas digitales que ejerzan una actividad laboral o profesional de forma remota y mediante el uso exclusivo de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de información, fomentando e incentivando el desarrollo y la actividad económica en nuestro territorio, en especial en el ámbito rural, y el fortalecimiento del talento regional”.

Como punto de partida para esta iniciativa, se consideran nómadas digitales a las personas trabajadoras por cuenta ajena y las personas trabajadoras autónomas que realizan su trabajo de forma remota y mediante el uso exclusivo de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de información.

Los aspirantes a estas ayudas, como se detalla en la convocatoria, deben residir “fuera de la Comunidad Autónoma de Extremadura en el momento de presentación de la solicitud y durante los seis meses inmediatamente anteriores” y establecerse y empadronarse en algún municipio del territorio de la región. 

Ahora mismo, el número de solicitudes se acerca a las 500 (de las cuales, 195 ya han sido aprobadas), por personas que optan por vivir en Extremadura, procedentes de otras comunidades autónomas, e, incluso, desde países como Venezuela, Italia o Alemania. 

Para obtener la cuantía de 10.000 euros, la persona que solicite la ayuda debe reunir, sin que sean acumulables entre sí, una de las siguientes condiciones: ser joven menor de 30 años, ser mujer, o empadronarse en una localidad de menos de 5.000 habitantes

También habrá ayudas de 8.000 euros para aquellas personas que no se encuentren encuadradas en ninguno de esos supuestos, pero elijan trasladarse a Extremadura con su actividad laboral o profesional.

Soraya lo tiene claro: esta oportunidad le ha permitido «poder seguir creciendo, desarrollarte y salir de casa, que es lo que buscamos todos los jóvenes y al final es lo que más nos cuesta». Y añade que «los pueblos son mucho más cercanos y para la gente que nos gusta, eso es importante».

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